EL EJERCICIO, DEBE SER ALGO QUE PUEDAS DISFRUTAR


Haciendo ejercicio ejercitate[1]

 

Nunca es tarde para comenzar a realizar ejercicio, hasta una persona de 80 años puede encontrar los beneficios añadiendo un poco de actividad a su vida.

Olvídate de los días de rutinas agotadoras. El ejercicio no tiene que ser pesado, comenta John Yetter, Director Médico de la Clínica de Rehabilitación del Deporte en San Louis, Mo. El ejercicio debe ser algo que puedas disfrutar, como jugar en la playa con tus hijos o salir a caminar con tu perro.

 

COMIENZA POR TU MENTE

Antes de comenzar tenemos que entrenar nuestra mente. El mayor obstáculo para comenzar a realizar ejercicio está en la mente.

Las personas generalmente ponemos pretextos, pensamos que somos demasiado viejas o que estamos demasiado ocupadas y no tenemos tiempo para realizar ejercicio.

       Cuando tus pensamientos comienzan a moverse, tu cuerpo los seguirá. Tu cerebro puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo. Cuando te invadan sentimientos negativos, de que yo no puedo, estoy demasiado pesada, o nunca lo he hecho, háblale como a un amigo y dile: Ya sé que no estoy en la forma en que me gustaría estar pero tengo la habilidad para ir mejorando cada día. Mándale siempre pensamientos positivos y comienza a visualizarte activa desde el día de hoy. Al anochecer antes de apagar la luz hazte esta pregunta ¿qué cambios positivos va a haber en mi vida ahora que esté realizando más ejercicio y me vea más delgado y en forma?

 

HAZLO POR DIVERSION

El ejercicio no tiene que ser tedioso, ni uno más de tantos problemas en tu vida, el ejercicio puede ser ese momento de diversión y relajación que tanto necesitas. Algunas personas lo ven como un sacrificio porque piensan que tendrán mejores resultados si realizan rutinas pesadas, pero en la medida que comiences a disfrutarlo empezarás a ver resultados casi milagrosos.

 

DALE SU TIEMPO:

El pretexto que siempre escuchamos para no realizar ejercicio es: “No tengo tiempo“.

Todos tenemos el tiempo, todo depende de cómo lo usamos, “es cuestión de prioridades.” Toma unos segundos y piensa en todo lo que haces durante el día, esto incluye, dormir, comer, trabajar.

Todas nos damos tiempo para surtir la despensa, también podemos darnos 20 minutos al día para mejorar nuestra calidad de vida.

 

COMIENZA DESPACIO:

Lo importante es que tu cuerpo descubra una nueva manera de relajarse y sentir energía y no que por empezar a toda velocidad termines tan fatigada que no quieras volver a saber del ejercicio. Toma tu tiempo para calentarte y otro para enfriarte.

 

USA ROPA CONFORTABLE:

No esperes a tener la ropa adecuada para comenzar, comienza hoy y una vez que hayas realizado tu ejercicio dos o tres veces, busca los tenis y la ropa de deporte que te harán sentir a gusto. Que no te acalores demasiado.

 

RECOMPENSA TU ESFUERZO:

Prométete a ti mismo que si te mantienes activo por ciertos días al mes, te regalarás algo que te haga sentir satisfecho. Pueden ser un par de zapatos, unos aretes o un boleto de teatro.

 

DATE DÍAS LIBRES

No tomes el ejercicio como si fuera un trabajo, date días de descanso y tendrás más ilusión y energía para el siguiente día.

 

NO DESISTAS:

Cuando te asalten pensamientos negativos de que no podrás lograrlo, piensa en todo lo que has hecho en tu vida, como has podido sacar adelante a tus hijos o terminar tus estudios. Volverte activo es mucho más fácil comparado con lo que has hecho. Eso te dará la fuerza necesaria para perseverar.

 

CELULITIS:

Olvida todo lo que has oído sobre la celulitis, que se debe a mala circulación o a toxinas atrapadas. La celulitis no es más que una sola cosa, “Grasa”, grasa que tiene una apariencia diferente por la forma en que está acomodada en nuestros tejidos. Todos tenemos tejido conectivo que separa las células grasas en compartimentos y conectan los tejidos de grasa con la piel. En las mujeres estos tejidos se encuentran de forma vertical lo que da la forma de un peine por lo que el aumento de grasa en uno de los compartimentos tiende a abultar la piel. No vemos la celulitis en los hombres porque sus tejidos conectivos se encuentran acomodados de manera horizontal.

“Con la edad la apariencia de la celulitis empeora ya que los compartimentos de tejido conectivo se vuelven rígidos y la piel comienza a ser más delgada”, opina Katy Rodan, asistente clínica de la Clínica de Dermatología de Stanford.

Algo más importante sucede, las mujeres promedio pierden 5 Kg. de músculo y lo sustituyen por 5 Kg. de grasa cada década de su vida después de los 30 años. Debido a que la grasa ocupa más volumen que el músculo, las medidas cambian por completo y la piel se abulta.

Para acabar con el problema de la celulitis debemos de reducir los almacenes de grasa y remplazarlos por músculo. Ningún producto cosmético podrá ayudarte a formar músculo, necesitas de una buena alimentación y una rutina de ejercicios.

Evita dietas rígidas que sólo te harán perder músculo acentuando tu problema de celulitis.

Si pierdes peso rápidamente perderás el músculo, y el músculo es tu mejor aliado para tener una piel firme, libre de la apariencia de naranja.