FRESCA Y SANA LA ALIMENTACIÓN EN EL VERANO


Preparando comida saludable

 

Aunque las vacaciones son un tiempo de mayor permisividad y libertad, hay que tener presente que es bueno que los niños mantengan, en la medida de lo posible, sus hábitos alimenticios saludables, pero adaptando los menús a las necesidades de la temporada.

Tengamos presente que en las vacaciones no significa que haya descontrol en la alimentación, algunas circunstancias cambian en esta época, pero hay que buscar que la alimentación de los niños siga siendo la adecuada.

En esta temporada de calor las ganas de comer disminuyen en todos, incluyendo a los niños y además hace que se apetezcan alimentos frescos y ligeros. Los niños van a preferir una ensalada fresca que un caldo o un guisado caliente, igualmente van a comer raciones más pequeñas de alimentos, pero no quiere decir que vayan a estar mal alimentados, porque hay que procurar que en lo que coman vayan los nutrientes esenciales: carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

TAMBIÉN EN EL VERANO, CINCO COMIDAS AL DÍA

A pesar de que se tiene un horario más flexible para las comidas durante las vacaciones, los niños deben tener sus tres comidas principales, desayuno, comida y cena y dos snacks, media mañana y media tarde, así se evita que anden buscando comida chatarra entre comidas. Los snacks se les pueden dar de frutas, yogurt, sándwich y tenérselos listos para que no recurran con demasiada frecuencia a las botanas muy poco saludables.

Los refrigerios o snacks son también importantes porque les previene alguna baja de glucosa por la constante actividad que tienen durante el día.

 

La época de verano es un excelente tiempo para que los niños aprendan a comer verduras, hortalizas y frutas

Las verduras y hortalizas: muy buena fuente de vitamina C, carotenos, folatos, hidratos de carbono, fibra y minerales. Son una buena opción las ensaladas frescas complementadas con pollo o atún para que éstos sean el equivalente a la ración de proteína por comida.

 

Frutas variadas: aportan vitaminas, minerales, fibra, agua y la mayoría son bajas en calorías. Es una buena oportunidad para que las prueben y se acostumbren a comerlas. Se les puede presentar fresca, en macedonia, con yogurt o con un poco de helado.

 

Helados: es algo que les encanta a los niños. Es preferible helado de agua para evitar la grasa de los de crema. Además, pueden hacerse en casa porque es muy sencillo y más saludable.