MITOS Y VERDADES ACERCA DE LA GRASA


 

Grasa buena vs grasa mala

 

Mito 1. “Las grasas que consumimos están relacionadas con la cantidad de grasa que acumulamos en el cuerpo.”

No necesariamente. Podemos consumir poca grasa durante el día y sin embargo tener un porcentaje elevado de grasa corporal.

Algunos alimentos light son bajos en contenido de grasa, pero contienen almidones. Si consumimos demasiados azúcares o almidones acabamos por convertirlos en grasas que se depositan en el tejido adiposo.

Son tres los macronutrientes que proporcionan calorías. Los carbohidratos, que proporcionan 4 kcal por gramo. Las proteínas, que aportan 4 kcal por gramo. Y las grasas, que proporcionan 9 kcal por gramo, y por ello es que se ha recomendado disminuir su consumo en la alimentación. Sin embargo, el consumo de grasas en la cantidad adecuada es excelente para adelgazar de manera sana. De hecho, las grasas nos ayudan a bajar de peso y mantienen nuestra piel firme y lubricada.

La realidad es que el consumo excesivo de grasas no es el único culpable del sobrepeso. Si consumimos más calorías de las que nuestro cuerpo necesita, sea en carbohidratos, proteínas o grasas, vamos a acumularlas en nuestro organismo.

Pensemos en las calorías como en la energía que necesita un tren de vapor para llegar a su destino en un día. Si ponemos más carbón del necesario, no se va a quemar y va a quedarse ahí, estorbando.

Abundan las personas que cocinan sin grasa, consumen carnes asadas y ensaladas con limón, pero agregan una gran cantidad de carbohidratos que terminan por convertirse en grasa corporal.

Verdad 1. Consume grasa y adelgaza.

Las grasas favorecen la liberación de una hormona llamada colecistoquinina, que avisa al cerebro que estás satisfecho. Así, añadir un poco de grasa en cada comida puede ayudar a eliminar el apetito. Es recomendable que elijas grasas saludables como almendras, cacahuates, nueces o aguacate, aceite de oliva o aceite de canola.

Mito 2. El consumo de grasas aumenta los triglicéridos en sangre.

Algunas personas que se someten a análisis clínicos registran altos niveles de triglicéridos e inmediatamente piensan que están relacionados con las grasas que consumen. Sin embargo, el aumento de triglicéridos generalmente se debe al abuso de carbohidratos como pan, arroz, tortillas, galletas, pasteles y refrescos.

Verdad 2. Las grasas sólidas son malas.

Las grasas que se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente, como la manteca, el tocino, el chorizo, son grasas saturadas que aumentan los niveles de colesterol en la sangre e incrementan el riesgo de padecer un infarto.

     Algunas grasas vegetales pueden provocar serios daños a la salud. Un estudio en Iowa donde se evaluó a 61,471 mujeres, reportó un aumento de 50% de cáncer de seno en aquellas mujeres que consumían una dieta rica en grasas hidrogenadas, como la margarina y la manteca vegetal.

Verdad 3. Las grasas líquidas son buenas para la salud.

Las grasas que se encuentran en estado líquido a temperatura ambiente, como los aceites de cártamo, canola, girasol y oliva, son buenas para la salud, siempre y cuando no se utilicen a temperaturas altas que afecten su composición química.

Aderezo contra infartos

Un estudio publicado en el American Journal of Nutrition reveló que las mujeres que consumen aceite y vinagre en su ensalada diaria pueden reducir el riesgo de un ataque cardiaco.

El aceite de oliva contiene una gran cantidad de ácido alfa-linoleico, que evita la formación de placas en las arterias. También es posible que los antioxidantes naturales del aceite de oliva ayuden a impedir la oxidación del colesterol malo, causa principal de la obstrucción de las arterias. El aceite de oliva que más se recomienda es el extra virgen, que ha sido prensado en frío y no contiene solventes químicos.

Verdad 4. Las grasas nos ayudan a evitar el envejecimiento prematuro.

Las grasas vegetales son ricas en vitamina E, un antioxidante muy poderoso que retrasa el envejecimiento de la piel y nos ayuda a evitar enfermedades relacionadas con el deterioro de las células, como el cáncer, las cataratas, el enfisema pulmonar, la artritis y la enfermedad de Alzheimer.

Mito 3. Las grasas vegetales son buenas, las animales son malas.

Por lo general, los aceites vegetales líquidos reducen los niveles de colesterol en sangre. En cambio, las grasas vegetales como la margarina y las imitaciones de mantequilla o la manteca vegetal son terriblemente tóxicas para el sistema circulatorio.

Tres maneras de reducir la cantidad de grasa al cocinar

  1. Reduce progresivamente la cantidad de aceite indicado en la receta, hasta que llegues a utilizar la mitad.
  2. Cuando elijas atún, prefiere el que viene en agua y escoge los quesos frescos en vez de los maduros.
  3. Puedes reducir la cantidad de aceite que usas al cocinar tapando la sartén en que preparas la comida; esto conserva la humedad y evita que los alimentos se peguen.

Datos Curiosos:

Las grasas adelgazan:

En el Departamento de Nutrición del Brinham and Women ´s Hospital y en la Escuela Médica de Harvard, se llevó a cabo un estudio para detectar los efectos de las grasas en la pérdida de peso.

El objetivo era evaluar los resultados de una dieta moderada en grasas (35%), basada en la dieta mediterránea y compararla con una dieta baja en grasas (20%), comúnmente utilizada en las dietas de reducción de peso. En ambas dietas se controlaba el total de calorías.

El estudio tuvo una duración de 18 meses y se llevó a cabo con 101 personas con sobrepeso; hombres y mujeres entre los 18 y los 70 años, que vivían en un ambiente familiar.

Al evaluar los resultados se observó una reducción en el peso promedio de 4.1 Kg. de grasa y 6.9 cm de cintura en el grupo que consumió una dieta moderada en grasa, mientras que en el grupo que consumió una dieta baja en grasa sólo hubo una pérdida promedio de 2.9 Kg de peso y 2.6 cm de cintura.

Al finalizar el estudio, sólo el 20% de los que consumieron la dieta baja en grasa seguían participando activamente después de 18 meses, mientras que en el grupo que consumió la dieta con un contenido moderado de grasa hubo una participación del 54%.

El reporte indica que una dieta moderada en grasa y controlada en calorías ofrece una mejor alternativa para la reducción de peso, ya que permite una mejor adherencia de los participantes en un programa a largo plazo.