RECUPERA TU FIGURA DESPUÉS DE TENER UN BEBÉ


 

Caucasian, infant, mother, embrace, indoors, group, smile, sleep, hospital

RECUPERA TU FIGURA DESPUÉS DE TENER UN BEBÉ.

 

¿Acabas de tener un bebé y te quedaste con kilos demás? No te preocupes, aprendiendo a comer lograrás eliminar el exceso de grasa almacenada y recuperar tu figura.

 

Lo importante es que no arriesgues tu salud, ni la de tu bebé con dietas extremosas. La lactancia materna exige un aporte extra de calorías, proveniente de hidratos de carbono, proteínas y grasas. Date el tiempo necesario para recuperar tu figura; con una dieta sana podrás eliminar un kilo de grasa cada semana. De nada sirve que te mates de hambre, ya que puedes debilitarte, marearte y deshidratarte, provocando una disminución en la cantidad de leche materna que produces.

Elige una dieta balanceada y evita las dietas de ayuno o las dietas sin carbohidratos que sólo te hacen perder músculo y agua. Acuérdate que adelgazar y bajar de peso no son sinónimos. Con algunas dietas pierdes muchos kilos en pocas semanas, pero la mayoría de ellos son de agua y músculo, y te producen rebote.

La clave es que consumas una dieta balanceada que contenga todos los nutrimentos que te mantienen sana.

Elige en cada comida una buena fuente de proteínas que te ayudará a la formación de leche materna, a construir músculos, huesos, enzimas y anticuerpos contra las enfermedades. Puedes elegirlas de alimentos como el huevo, la carne, el pollo, los quesos, pescados, etc.

Si una persona se levanta y sólo se desayuna un bisquet y un café, el cuerpo no encuentra proteínas para formar enzimas y anticuerpos y acaba utilizando el propio músculo y piel para formarlas. Con el paso del tiempo los músculos de esa persona se empiezan a debilitar, la piel se vuelve flácida, las uñas tienden a romperse y el cabello comienza a caerse.

Muchas mujeres que se encuentran lactando empiezan a perder el cabello por falta de un adecuado consumo de proteínas; el cabello se sacrifica para que la leche materna tenga la cantidad de proteínas que requiere el bebé. Lo increíble es que si aumentas la cantidad de proteínas de tu dieta, el músculo se recupera y el pelo deja de caerse, la piel recupera su firmeza y lozanía y las uñas se fortalecen.

 

  • También elige una ración de hidratos de carbono por comida. Los carbohidratos se necesitan para la formación de la leche materna, para brindar energía al bebé y para que nuestro cerebro y nuestros músculos funcionen. Se encuentran en la fruta, los cereales, las leguminosas y algunos lácteos como la leche y el yogurt.

 

Los carbohidratos también brindan energía al músculo para que éste pueda moverse y realizar sus funciones.

Cuando una persona pasa por periodos de ayuno y no consume los carbohidratos que su cerebro necesita, el músculo se sacrifica para convertirse en combustible, por lo que la persona también comienza a padecer de flacidez y pérdida de fuerza muscular.

Y si por el contrario, consumimos más carbohidratos de los que necesita nuestro cerebro y nuestro músculo, el sobrante se almacena como grasa sobre todo en la parte superior del cuerpo. Podemos darnos cuenta que estamos consumiendo más carbohidratos de los que necesitamos si tenemos acumulada grasa alrededor de la cintura o en el abdomen. Para quemar el exceso de grasa de esta área es necesario disminuir el consumo de carbohidratos, brindando únicamente combustible al cerebro para que el músculo utilice las reservas de grasa.

 

  • Elige una fuente de grasa por comida. Se necesitan grasas para la formación de la leche materna, para mantener la temperatura de nuestro cuerpo a 37°C y para transportar las vitaminas A, D, E y K.

 

Si consumimos una leche cero por ciento grasa no vamos a encontrar vitamina D en esa leche; la vitamina D se necesita para que el calcio se absorba por lo que se recomienda consumir una leche semidescremada para mejorar la absorción del calcio. Si al desayunar nuestras quesadillas les ponemos aguacate, la grasa contenida en el aguacate mejorara la absorción del calcio de la tortilla de maíz y del queso.

Las grasas también nos ayudan a producir hormonas y a mejorar nuestra vida sexual; las grasas son formadoras de estrógenos, progesterona y testosterona, por tanto se requiere del consumo de grasas buenas para la formación de hormonas.

Se recomienda consumir grasas sanas como el aceite de oliva extra virgen o aceite de linaza, el aguacate, las nueces, los cacahuates y las almendras.

Agua:

En esta etapa de lactancia es cuando se requiere de un mayor consumo de agua para la producción de leche; se recomienda consumir 3 litros al día para que nuestro organismo funcione y se mantenga hidratado. El agua favorece el transporte de vitaminas y minerales y mantiene el buen funcionamiento de todas nuestras células.

Además:

Consume de 3 a 4 tazas de verdura: evita las verduras que pueden provocar cólicos en el bebé como la col, coliflor, brócoli y calabaza. Consumir una buena cantidad de verduras es indispensable para obtener las vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita.

 

Dieta para adelgazar durante la lactancia

Se recomienda comer 5 veces al día.

Desayuno

½ toronja y una tortilla

2 huevos a la mexicana

1 cdita de aceite

Media mañana

1 manzana o 4 ciruelas frescas

100 grs. de queso panela

6 almendras o 6 nueces

Comida:

 Caldo de espinacas

120 grs. de pollo, carne o pescado

½ taza de espaguetti o arroz o 2 tortillas de maíz

Jitomate con aceite de oliva y limón

1 pera o 2 duraznos chicos

Tarde

1 manzana o ½ taza de helado

Cena

 2 tostadas

Pollo o 1 lata de atún

1 cda. de mayonesa

Chayotes rebanados con limón y aceite de oliva

 

La lactancia materna brinda ventajas a la madre y al bebé:

La lactancia te ayuda a recuperar mucho más rápido la figura ya que al segregar leche se produce oxitocina, una sustancia que favorece las contracciones del útero, ayudándolo a recuperar su tamaño normal. La producción de leche necesita de una gran cantidad de energía, por lo que es más fácil quemar los depósitos de grasa almacenada. Además, se ha observado que existe menor riesgo de anemia y cáncer de mama en las mujeres que lactan a sus hijos. Los últimos estudios reportan que las mujeres que amamantan a sus hijos tienen menos riesgo de cáncer de pecho y ovario y mejor densidad en los huesos.

La leche materna brinda muchas ventajas al bebé, ya que aporta los nutrientes necesarios para su desarrollo. Además contiene inmunoglobulinas, que aumentan el sistema inmunológico, protegiendo al bebé de infecciones. Se ha observado que los niños alimentados con leche materna presentan menos riesgo de alergias.

Ventajas de La leche materna: es completamente estéril, es gratuita, su temperatura es ideal, se absorbe mejor, y es más fácil de digerir, por lo que evita el estreñimiento.