TRATAMIENTO CONTRA EL CÁNCER DESDE UN ENFOQUE INTEGRAL


foto sistema inmune

 

            El tratamiento actual del cáncer está completamente estandarizado; dependiendo del caso, en esencia se usan cirugía, quimioterapia y radio terapia.

¿De qué se habla al elegir entre estas modalidades de tratamiento? Es evidente que se refieren a la enfermedad y no a la persona que lo padece.  Si nos ocupáramos del individuo, por necesidad deberíamos considerar también, entre otras cosas, el estrés que le generan el padecimiento y el cambio en sus circunstancias de vida, su alimentación, actividad y limitaciones físicas, su entorno y el apoyo familiar y social con el que cuenta. Es necesario reconocer la interdependencia entre estos factores y su contribución en la lucha por alcanzar una verdadera curación. Esto y mucho más, es lo que hace la medicina funcional.

La medicina funcional no rechaza los tratamientos convencionales para el cáncer, y con frecuencia los recomienda, pero con un abordaje más amplio e integral. Cada paciente es único y debe de ser tratado como tal; las intervenciones de la Medicina Funcional se orientan a:

  • fortalecer el sistema inmune
  • promover la capacidad de eliminación de toxinas y
  • favorecer los mecanismos de reparación

 

El ejercicio físico es más que una simple recomendación para mantenernos activos. Cada vez hay más información sobre su efecto para prevenir y tratar el cáncer una vez que ya esté presente. En un estudio que evaluó 12 investigaciones realizadas en Europa y E.U. se encontró que la actividad física frecuente reduce el riesgo de 13 diferentes tipos de cáncer. Los más importantes incluyeron adenocarcinoma esofágico, hígado, pulmón y riñón, aunque en la lista también aparecen tumores muy frecuentes como los de colon y mama. Respecto al mecanismo de acción responsable de este efecto, nos falta mucho por aprender, sin embargo, sabemos que el ejercicio estimula la producción y la actividad de las células NK, que forman parte del sistema inmune y tienen la encomienda de destruir las células cancerosas.

El sistema inmune cuenta con todas las capacidades para encarar al cáncer frente a frente. Diferentes estímulos lo activan, además de que cambian la perspectiva del  individuo dándole una razón para vivir. No se trata de especulaciones. Al medirse y cuantificarse las células facilitadoras y las supresoras de este sistema, claramente se ha demostrado que emociones como el amor, la felicidad, la empatía, el perdón, la comprensión, la espiritualidad y muchas otras producen efectos incluso mayores que los del esquema de quimioterapia más sofisticado.

 

Acerca de los nutracéuticos (suplementos alimenticios con efecto terapéutico), existe un enorme acervo científico que avala su actividad biológica y sus grandes beneficios en el tratamiento contra el cáncer. Un ejemplo de esos es el ácido cítrico, que es un elemento propio del organismo y que funciona como intermediario en el proceso de respiración celular. Su empleo en dosis altas impide que la célula cancerosa obtenga la energía que requiere para proliferar y diseminarse, e induce la apoptosis, es decir, acelera el ciclo de destrucción y muerte celular.

Muchos grupos de investigación en el mundo trabajan en la actualidad con esta sustancia y con productos similares, sin embargo, su uso no se limita al laboratorio, ya que se emplea en la práctica con muy buenos resultados.