Rescate de los valores humanos, base del bienestar personal y del mundo.


Valores

Cuanto más se piensa en la problemática por la que el mundo y la humanidad están atravesando, menos se piensa en la política y la economía y al reflexionar nos encaminamos a caer en la cuenta de que todas las “crisis” actuales han sido ocasionadas por el desgaste en nuestro sistema de valores.

Es para preocuparse el saber que las acciones correctivas que se han tomado hasta el momento no han tomado en cuenta este aspecto primordial de los valores que es algo tan intrínseco al individuo.

Mientras que no nos demos cuenta que los cambios verdaderos, auténticos y perdurables empiezan siempre en el hombre, cualquier sociedad está destinada a seguir sufriendo de los grandes males y tal vez peores, que hoy aquejan a la mayoría de los países y sus sociedades.

Los valores humanos son la base, la columna vertebral que sostiene una convivencia sana entre los individuos y las sociedades, una base o cimientos construidos en los valores individuales, familiares, e incluso regionales y de una nación, pero siempre tomando en cuenta que todo inicia en el ser humano, en el individuo. Si queremos expresarlo en forma general, es la bondad y la amabilidad de las personas, la capacidad para relacionarse con afecto, calidez, honestidad, sinceridad, tolerancia, respeto y compasión.

 Estas actitudes o valores, inician en la familia y luego se van desarrollando y perfeccionando a lo largo de nuestra experiencia de vida. Para hacer posible esta transmisión de valores es de suma importancia estar atentos a la calidad de nuestras relaciones interpersonales que inician con nuestros padres, con nuestros hermanos, con los abuelos; al crecer se extienden con los maestros y amigos. Estas primeras relaciones son muy significativas y es de primordial importancia que muestren ejemplos coherentes entre lo que se habla y se dice. Son las relaciones que darán la base o cimiento para el comportamiento futuro en los adultos.
 Podemos preguntarnos si es responsabilidad de nuestros mayores la crisis de valores por la que está atravesando la sociedad en la actualidad y hay que responder que no precisamente.

Cada uno somos responsables de que en nuestro entorno familiar se adquieran y se practiquen los valores, no únicamente para que la vida social sea más fecunda sino que también se está forjando nuestra felicidad presente y futura.

Los valores son tan importantes que la propia felicidad depende de ellos. Cuando vivimos de acuerdo a ellos nuestra salud física y emocional se ve beneficiada, y por lo mismo la manera en cómo nos relacionamos con los demás mejora y esto trae como consecuencia un mejoramiento del bienestar social y general.

 Las personas somos seres libres e inteligentes que a través de los siglos hemos podido sobrevivir por la cooperación entre todos, superando las diferencias ideológicas, religiosas y culturales y practicando el respeto. Nos corresponde seguir siendo parte activa en la creación de una sociedad más sana y plural, que lucha por el desarrollo y evolución para el bienestar de todo el mundo.
 Una persona que posee valores y que vive de manera congruente respecto a ellos es una persona valiosa. Quien vive basado en sus valores busca ir más allá de su comodidad o su bienestar y vive inmersa en la solidaridad, la honestidad, la lealtad, la tolerancia y la generosidad.

Quien descubre los valores es una persona que mira al mundo positivamente, que comprende que todo lo que existe es por algo y para algo, que todo ser en el mundo, por pequeño que nos parezca tiene su sentido y razón de ser.

Los valores son como el faro que nos guía por medio de nuestras percepciones, ideas, sentimientos, convicciones, creencias y juicios de valor que son los que van orientando nuestra vida y haciendo que la convivencia social sea creadora de bienestar.

 

Vamos viviendo de acuerdo a nuestros valores, si es necesario, rescatémoslos.

El cambio personal es el inicio para un cambio en nuestra sociedad, el país y el mundo.