REDUCIR EL RIESGO QUE PROVOCA EL SEDENTARISMO


Trabajo oficina y de pie

Hay varios factores que pueden ayudar a reducir el daño que provoca el sedentarismo, situación a la que nos ha llevado el estilo de vida moderno. Si queremos una vejez con salud, con movilidad y sin dolor va a depender de movernos con frecuencia y de forma estratégica; esto se traduce en reducir la cantidad diaria de tiempo que pasamos sentados. Ir al gimnasio varias horas a la semana no va a contrarrestar las horas que pasamos sentados sin interrupción. Necesitamos asegurar el incrementar de forma consciente los movimientos corporales durante todo el día.

La doctora Joan Vernikos, realizó investigaciones trabajando para la NASA y descubrió en sus investigaciones que lo que les sucedía a los astronautas por la microgravedad, los efectos dañinos que ésta les producía, eran semejantes a los que se producen cuando estamos demasiado tiempo sentados, “no estamos diseñados para estar sentados por tiempo prolongado”. La doctora Vernikos ofrece mecanismos sencillos para contrarrestar estos efectos dañinos. Su hallazgo es por demás sencillo. Descubrió que interrumpir el sedentarismo de estar sentados por tiempo prolongado poniéndonos de pie con cierta frecuencia, puede eliminar la mayoría de los efectos negativos de estar demasiado tiempo sentados. Hay que hacerlo por lo menos 35 veces al día, lo que significa levantarse de la silla cada 15 minutos.

Podemos encontrar aplicaciones gratuitas para celulares que nos estén recordando cada 15 minutos, hasta pulseras de entrenamiento físico que con vibración nos estén recordando que debemos ponernos de pie después de un período de inactividad.

La doctora Vernikos descubrió que el simple hecho de ponerse de pie no es lo que beneficia, sino el cambio de postura. Pasar de estar sentado a ponerse de pie cambia la relación del cuerpo con la gravedad y eso es precisamente lo que estimula los músculos para mantenerse fuertes, favorece a la circulación para seguir en marcha y a la fisiología de nuestro cuerpo a estar atenta. También moverse y cambiar de posición con frecuencia al estar sentados aporta el beneficio de cambiar la relación con la gravedad. Al ponernos de pie podemos agregar cualquier movimiento saludable que conozcamos durante 30 segundos con el fin de favorecer la circulación de la sangre. Otra opción es intentar caminar 10 minutos por cada hora que se permanece sentado.

Hagamos un esfuerzo para mantener nuestro cuerpo en la mejor condición posible. Estas son sugerencias sencillas pero que dan excelentes resultados. ¡Ánimo!