CINCO FACTORES POCO CONOCIDOS QUE FAVORECEN SUBIR DE PESO


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Dos de cada tres estadounidenses presentan sobrepeso u obesidad. Es la forma número uno de la desnutrición en ese país, siendo los niños y adolescentes el grupo más afectado. La obesidad infantil en Estados Unidos casi se ha triplicado desde 1980 y uno de cada cinco niños de 1 a 6 años ahora tiene sobrepeso; son obesos el 17 % de los niños y adolescentes.  

 

El Dr. Mercola comenta el artículo de la reportera de investigación de la Salud, Martha Rosenberg, en el que revisa cinco factores científicamente respaldados que contribuyen al sobrepeso en la población estadounidense.

Contrariamente a la creencia popular, la obesidad no es simplemente el resultado de comer demasiadas calorías y no hacer ejercicio suficiente. Son parte de eso, pero se agregan otros factores ambientales y de estilo de vida que pueden tener un importante papel en la obesidad, sólo que la mayoría de las personas desconocemos y por lo mismo no podemos hacerles frente.

  •  Antibióticos en alimentos y medicinas

Hay una evidencia convincente que sugiere que el uso excesivo de antibióticos y la obesidad pueden ir de la mano. Los antibióticos pueden salvar la vida cuando son necesarios, como en una infección bacteriana seria, pero no es conveniente utilizarlos en las infecciones virales, son inútiles. Cuando se utilizan indiscriminadamente lo que hacen es más bien dañar la salud porque barren y eliminan la flora bacteriana normal del intestino dejándonos muy vulnerables. No podemos mantener una buena salud sin la presencia de esta flora intestinal normal llamada microbiota.

Sin embargo, este estudio revela que la mayor exposición que tenemos a los antibióticos es realmente a través de la alimentación porque hay un abuso de antibióticos que se aplican a los animales para prevenir enfermedades y promover un aumento de peso y cuya carne consumimos los seres humanos.

  •  Otros fármacos utilizados para el crecimiento del ganado

Otros medicamentos que se utilizan para mejorar el crecimiento y favorecer la engorda del ganado también pueden causar daño en la salud. La ractopamina es un ejemplo.

En medicina humana, esta sustancia se encuentran en medicamentos para el asma, provocando un persistente aumento de peso siendo una queja común entre los pacientes de asma que utilizan Advair (una droga agonista beta) — tanto es así, que el fabricante ha añadido en sus efectos secundarios el producir aumento peso. Muchos de los potenciadores de crecimiento utilizados en el ganado rutinariamente en los Estados Unidos están prohibidos en el mundo por sus potenciales riesgos para la salud, que van mucho más allá de la ganancia de peso. Pueden producir reducción en la función reproductiva, defectos de nacimiento, discapacidad. El uso de hormonas en el ganado con el mismo fin puede desarrollar en el ser humano la proliferación de células tumorales.

  •  Productos químicos domésticos que alteran el sistema endócrino, incluyendo pesticidas

Muchos productos químicos domésticos comunes se conocen como los disruptores o alteradores endócrinos , algunos de las cuales se encuentran en productos de plástico. Estos productos químicos son similares en estructura a las hormonas sexuales como el estrógeno y puede interferir con sus funciones normales. Algunos de los más conocidos son BPA, triclosán, pesticidas agrícolas y retardadores del fuego.

Martha Rosenberg señala también que los disruptores endocrinos no están sólo relacionados con un riesgo elevado de infertilidad, bajo recuento de espermatozoides, pubertad precoz, diabetes y otros problemas de salud. Estas sustancias también han sido asociadas a la obesidad.

  •  Edulcorantes artificiales

El negocio de los edulcorantes artificiales se basa en la idea de que los sustitutos del azúcar, te ayudarán a perder peso. Esto simplemente no es cierto. La investigación ha demostrado repetidamente que las bebidas y alimentos endulzados artificialmente tienden a estimular el apetito, aumentan los antojos de carbohidratos, favorecen el almacenamiento de grasa y el aumento de peso.

Parte del problema es que los edulcorantes artificiales engañan a tu cuerpo haciéndolo pensar que va a recibir las calorías del azúcar, y cuando el azúcar no llega, el cuerpo recibe señales de que necesita más, lo que da lugar a antojos de carbohidratos. También ocasionan disfunciones metabólicas que promueven el aumento de peso.

  • Comercialización agresiva de comida chatarra

Por último, pero no menos importante es la agresiva comercialización de comida chatarra, que es particularmente perjudicial porque ahora la están dirigiendo en especial a los niños. Los niños están siendo literalmente engañados y manipulados por las empresas de comida chatarra cuyo afán es buscar ingresos destruyendo su salud potencial. No es realmente “accidental” el aumento de las tasas de obesidad infantil cuando existe una mercadotecnia para niños que se ha convertido en una ciencia. Por ejemplo, “el factor nag” (factor fastidio), ha sido estudiado hasta el punto de que los vendedores se pueden aconsejar entre ellos sobre qué tipo de rabietas suelen empujar a los padres a ceder (por fastidio) ante las demandas de sus hijos!

Las vías para la comercialización también han crecido exponencialmente en los últimos 30 años. La mercadotecnia ya no está restringida a la televisión y anuncios en revistas, los niños están expuestos a los productos en las escuelas, por las redes sociales, juegos e internet.

Lo que estamos viendo hoy es un “marketing envolvente” diseñado para convertir a los niños en consumidores leales de por vida, lavándoles el cerebro para hacerles creer que la comida chatarra los hará felices y estarán sanos, siendo que la verdad es algo diametralmente opuesto.

Desde las Naciones Unidas se advirtió recientemente que “la obesidad es una amenaza de salud mundial más grande que el consumo de tabaco”.