CONSEJOS SENCILLOS PARA QUE TUS HIJOS COMAN SALUDABLE


Preparando comida saludable

Muchas veces pensamos que lo estamos haciendo bien…. Me refiero a la forma de alimentar a nuestros hijos, hasta que caemos en la cuenta de que no está del todo bien.

Les comparto unos sencillos consejos que les pueden ser útiles para mejorar la alimentación y nutrición de sus hijos.

1.- Si quieres que tus hijos cambien su alimentación tienen que verte a ti dándoles ejemplo. El cambio empieza con nosotros mismos. Se necesita constancia y disciplina propia y en consecuencia la tendrán los niños. Al principio habrá resistencia, enojo, berrinches, es normal. Poco a poco se va a ir dando el cambio.

2.- Entre más pequeños, mejor. Los bebés desconocen los sabores hasta que se los empezamos a introducir en su alimentación. El problema se da porque se les empieza dar fórmulas y alimentos procesados con alto contenido de azúcares haciendo que los niños vayan prefiriendo esos sabores dulces. Buscar, desde bebés, alimentarlos de la forma más natural posible. Preparar sus papillas en casa, con fruta natural sin agregar azúcar y de verduras para que descubran el sabor de lo natural.

3.- Cuando empiezan a crecer, involúcralos en la selección de sus alimentos, así como en su preparación. Les encanta decidir lo que quieren comer y prepararlo, los hace sentirse “grandes”. Cuidar que tomen buenas decisiones en su propia alimentación y es muy probable que lo sigan haciendo de adultos.

4.- Cuando están pequeños, hay que ponerle creatividad en la forma en que se les presentan los alimentos, puede hacer la gran diferencia. Por ejemplo, una manzana picada en forma de corazón, una carita feliz formada de diversas frutas, etc. Aparte los niños necesitan comer variado para que estén bien nutridos, así que la creatividad juega un papel importante.

5.- Los niños aprenden con el ejemplo, así de simple. Así que si quieres que tus hijos coman más vegetales, tienes que hacerlo tú. Ellos por naturaleza imitan, y aprenden más por lo que ven que por lo que escuchan, por tanto, si quieres que tu hijo coma brócoli, pues tú también debes hacerlo.

6.- El cambio de hábitos es paulatino. Es importante introducir un cambio a la vez y no querer hacer varios al mismo tiempo. Justo como cuando son bebés que se introducen de uno por uno para ver cómo les cae y si le gustan. En caso de que no le guste algo, dejarlo por un tiempo y volver a intentar más adelante. Por ejemplo, si no le gustó la sopa de espinacas, para que las coma le puedes preparar un licuado de espinacas con fresas.

7.- Cuando quieras premiarlos no lo hagas con comida No Saludable, los va a confundir. Siempre deben de comer bien como parte de sus hábitos diarios.

8.- No les recomiendo que los obliguen a comer algo que no quieren. Cuando hacemos algo “a la fuerza” más nos resistimos y va a generar más rechazo aún. Lo que se necesita es paciencia, comprensión y amor. Busca darte cuenta si eso que le estás dando de verdad no le gusta o no quiere intentar probarlo, hay muchas opciones de alimentos saludables con los que se puede ir tratando.

9.- Que el castigo no sea dejarlos sin comer. Ponte a pensar, si tienen un comportamiento inadecuado, ¿los castigas no enviándolos a la escuela? No, ¿verdad? La comida es parte de sus actividades diarias y no es conveniente asociar la comida con un mal comportamiento.

10.- No los compares, cada niño es distinto. No es conveniente utilizar frases como “tu hermano sí come amaranto y tú no”. Cada niño tiene sus propios gustos y hay que respetarlos. Si tienes varios hijos date el tiempo de prepararles sus desayunos saludables que les gustan.

11.- Es importante mantener buenos hábitos fuera de casa. Si van a un restaurante evita pedir de los menús infantiles, porque por lo general son opciones de comida rápida y es lo que se está tratando de evitar y de cambiar. Pide de los menús normales algo saludable y si la porción es grande, compartirla. Del mismo modo, no pidas refresco, mejor un agua por ejemplo de Jamaica o limón o agua simple.

12.- Trata de cocinar en casa. Es una costumbre que se ha ido perdiendo y es algo muy positivo preparar los alimentos en casa, aparte de que es más saludable y económico, es un acto de amor para con tu familia. Es cuestión de organizarte, poco a poco se te ira haciendo un hábito tal como lo hacían nuestros padres y abuelos y es una forma de enseñarles a tus hijos.