LA SALUD, EL GRAN TESORO DE LA HUMANIDAD
Cuando hablamos sobre salud pensamos en la ausencia de enfermedad en el cuerpo y cuando aparece algún síntoma buscamos un remedio que lo elimine, sin resolver la causa que lo originó.
No podemos separar al cuerpo, de la mente y del espíritu, “ la verdadera Salud viene de integrar en armonía las tres áreas de nuestra vida para vivir en plenitud.”
Cuidar de nuestro cuerpo para prevenir enfermedades es mucho más importante que esperar a que lleguen para tomarnos una pastilla.
Cada vez que comemos estamos eligiendo entre salud o enfermedad, entre muerte o vida. Si eliges alimentos vivos como las frutas, verduras, leguminosas, semillas, vas a tener un cuerpo ágil, ligero y dinámico; en cambio si decides tomar refrescos y comer alimentos preparados con harinas refinadas y azúcares, vas a sentirte pesado, cansado y con sueño.
También es importante elegir tus pensamientos; si decides vivir presionado buscando el éxito material, el mejor coche, la mejor casa, las mejores vacaciones, vivirás luchando por alcanzar objetivos que a lo mejor por el momento están fuera de ti o de tu alcance y nunca serán suficientes para saciar tu sed.
En cambio si decides que tu espíritu gobierne tu vida y tus pensamientos, vivirás feliz y realizado. Deja que sean los valores del espíritu los que impregnen tu vida; el amor incondicional, la compasión, la bondad, la entrega.
Tú puedes cambiar tus pensamientos cuando no sean los que tú necesitas para ser feliz. Cuando alguien te trate mal o haya cometido una injusticia contra ti, podrías tener pensamientos de aversión hacia esa persona, que provocarían emociones de enojo y sensaciones de dolor en el cuerpo.
Si tú aceptas con paz que se cometió una injusticia y aceptas tu emoción de enojo que te da la fuerza para hacer cambios en tu vida y decides desde tus valores, puedes decirte a ti mism@:
“Vine a aprender a amar y a ser feliz y prefiero perdonar a esa persona, cambias el pensamiento por pensamientos de compasión, y cambias la emoción de enojo por afecto y vuelven las sensaciones de paz y placer a tu cuerpo.”
La evolución nos está llevando al crecimiento del espíritu, al despertar de la conciencia, cuando nos damos cuenta que todos somos uno y que lo que yo hago en este mundo afecta a mi entorno, empiezo a buscar una vida de armonía en la que me siento en paz.
Dejo por un momento el mundo y sus prisas y me meto al recinto de mi intimidad a hablar con Dios para que Él me guie por los mejores caminos de Paz y realización.

