No todas las personas experimentan lo mismo. Hay un 20% de mujeres que no presentan síntomas con la menopausia. En el resto es variable, desde molestias discretas hasta cambios dramáticos que afectan la calidad de vida. En el varón esto no es tan claro, aunque el cuadro clínico es similar.
¿Cuáles son las manifestaciones en las mujeres?
- Bochornos
- resequedad vaginal
- pérdida del deseo sexual (libido)
- alteraciones del sueño
- cambios en el estado de ánimo (desde irritabilidad e intolerancia hasta depresión profunda
- acumulación de grasa corporal y menor masa muscular, etc.
El deterioro ocurre a muchos niveles.
- Aumenta la desmineralización de los huesos y con ello el riesgo de osteoporosis
- se incrementa la frecuencia de infartos cardiacos y “derrames” cerebrales
- pueden presentarse problemas de la retina (degeneración macular) que causa pérdida de la visión
- mayor probabilidad de desarrollar enfermedad de Alzheimer, etc.
La mujer pierde la protección que le brindaban las hormonas sexuales femeninas y por ello aumenta de manera significativa su frecuencia de arterioesclerosis, a tal grado que la primera causa de muerte en este grupo son los infartos cardiacos.
Para hacer una prescripción correcta de hormonas sexuales se tienen que considerar una serie de puntos:
- El colesterol es la sustancia que utiliza el cuerpo para producir las hormonas sexuales. Cualquier medicamente que reduzca la concentración de este elemento, más allá de cierto límite, repercutirá negativamente en el efecto hormonal.
- La vía metabólica a partir de la cual se fabrican las hormonas sexuales es la misma que genera el cortisol, la hormona del estrés crónico. En situaciones prolongadas de tensión y desgaste, el organismo trata de compensar elaborando mayor cantidad de cortisol, lo que repercute en una menor producción de hormonas sexuales.
- Más allá de la sexualidad, estos compuestos ejercen muchos otros efectos, como el control de los niveles de glucosa y lípidos, la regulación de la presión arterial, la formación de hueso, el desarrollo de masa muscular, las capacidades como concentración y memoria, la actitud emprendedora, la actividad del sistema inmune, etc.
- Cada hormona actúa de manera distinta, por lo que es necesario valorar el contexto general de cada persona para seleccionar el tratamiento adecuado.
- Las hormonas sexuales femeninas son estrógenos y progesterona. Estrógenos es un término genérico que incluye muchas sustancias, las tres principales son estradiol, estrona y estriol; cada una de éstas tiene un perfil diferente de actividad y de riesgos.
Existe un debate enorme cuando se trata de qué hormonas elegir para los tratamientos, porque se afectan los intereses económicos de la industria farmacéutica. Y esto radica en las diferencias, los beneficios y los efectos adversos de las hormonas bioidénticas contra las sintéticas.
El término bioidénticas implica que representan una copia exacta de las que fabrica el organismo, o sea que se reconocen como propias. Vienen del camote y la soya, de los que se extrae la diosgenina que luego se transforma en estradiol y otros elementos.
Además de determinar quién debe de recibir hormonas sexuales y qué tipo utilizar, todavía falta elegir la vía de administración. Se pueden combinar los diversos estrógenos, progesterona, testosterona y hasta productos como el precursor hormonal DHEA (dehidroepiandrosterona).
Cada vía tiene sus puntos a favor y en contra; por ejemplo, los estrógenos no deben tomarse por vía oral, ya que se absorben por el intestino y son transportados al hígado, donde interfieren con los mecanismos de coagulación y contribuye a la formación de coágulos (trombosis). Esto no sucede cuando se aplican por otras vías, como la cutánea (piel), intramuscular, vaginal o cuando se insertan por debajo de la piel en forma de pellets.

