Seguimos en el mes del amor y la amistad y el corazón es el centro de nuestros sentimientos y emociones, además de que es el centro del sistema cardiovascular y con el cual están involucradas muchas de las funciones de nuestro cuerpo. Por eso es de vital importancia tener un corazón saludable.
¿Cómo cuidarlo? Hay dos formas sencillas y simples, pero de gran importancia: alimentación y ejercicio.
Alimentación: es vital para la salud de todos nuestros órganos, incluido el corazón. No es tan difícil hacer una buena selección de alimentos saludables, sólo se necesita tener algo de información y poner atención a ella.
- Elegir grasas saludables. Hay grasas que son buenas para nuestro cuerpo. Para cocinar utilice aceite de oliva, de canola, de coco. El aguacate es una muy buena opción de grasa saludable, así como los frutos secos y semillas.
- Evitar las grasas trans. Estas se encuentran en alimentos procesados, galletas y pasteles. Algo que le dará una pista es buscar en las etiquetas de los productos “parcialmente hidrogenados”. Aléjese de esos alimentos.
- Come pastas y panes con harina integral, son más ricos en fibra y carbohidratos complejos.
- Incluye muchas verduras frescas y una buena ración de frutas, contienen vitaminas, minerales y fibra.
- Consume la carne, pollo o pescado de preferencia horneados o a la parrilla. Retírale la grasa y la piel antes de cocinarlos.
- Incluye en tu alimentación frijoles, lentejas y garbanzos porque contienen fibra y proteína. Lo mismo el huevo, puede consumirse como fuente de proteína.
- Evita el azúcar agregado. Trata de no consumir bebidas endulzadas, los refrescos, bebidas energizantes, pasteles, helados, jarabes. Limita su consumo.
Una alimentación saludable combinada con el ejercicio es una muy buena forma para cuidar la salud cardiaca, mantenerse en el peso apropiado para cada persona y de pasada mantener la presión arterial en parámetros normales.
El ejercicio fortalece el corazón, lo ayuda a bombear más sangre en cada latido, se oxigena mejor nuestro cuerpo y por lo tanto funciona todo de manera más eficiente.
El ejercicio también puede disminuir la presión arterial y reducir los niveles de colesterol malo.
El ejercicio que más ayuda es el ejercicio aeróbico como caminar, trotar, correr, bailar, nadar, andar en bicicleta. Si no estás acostumbrado a hacer ejercicio, empieza paulatinamente. Además, para movilizarte más es una buena costumbre utilizar las escaleras en lugar del elevador, busca estacionarte lejos de las entradas de los centros comerciales para aprovechar de caminar, caminar más rápido de lo normal, hacer los quehaceres del hogar más rápido que de costumbre, etc.
Ayudemos a nuestro corazón a estar física y emocionalmente saludable.

