Alguna vez se llegó a pensar si la Vitamina D tenía que ver con algo más que con problemas óseos como el raquitismo y la osteoporosis, pero recientemente se le reconoce como un factor importante en la salud humana en general.
Se sabe que la “vitamina D” se metaboliza con la exposición solar; desgraciadamente se ha incurrido en un temor a los rayos solares y además la forma de vida actual contribuye a que no tengamos exposición al sol porque muchas personas pasan el día encerrados en las oficinas o trabajos. Es cierto, hay que cuidar la exposición al sol en determinadas horas, pero es bueno informarse cuáles son las horas en las que los rayos solares son benéficos para nuestro cuerpo.
Se ha descubierto también que la vitamina D no es realmente una vitamina, sino una potente hormona esteroide neuroreguladora, que llega a tener influencia en aproximadamente el 10% de todos los genes.
Un estudio realizado en más de 4,000 mujeres arriba de 65 años y que tenían bajos niveles de Vitamina D, presentaban un ligero aumento de peso en comparación con las que tenían niveles adecuados de ella. Según Medicine net: “El estudio no puede decir si los niveles bajos de vitamina D son la causa del aumento de peso o si son sólo un reflejo.” Sin embargo, el estudio es el primer paso que tenemos que evaluar para saber si la vitamina D podría estar contribuyendo al aumento de peso, dijo la investigadora principal, Erin LeBlanc.
Pero hay algunas formas teóricas que manifiestan que los bajos niveles de vitamina D podrían contribuir al aumento de peso, dice ella. Las células grasas tienen receptores de vitamina D”. La Vitamina D podría afectar a las células de grasa, reduciendo o aumentando su tamaño.
Esta investigación reveló que el 80% de las mujeres en el estudio tuvieron niveles insuficientes, es decir, por debajo de los 30 ng/ml. Esto da una idea sobre qué tan extendido está este problema.
Otro estudio puso al descubierto que más de la mitad de los adolescentes obesos que quieren hacerse la cirugía para pérdida de peso tienen deficiencia de vitamina D y los de mayor masa corporal eran aún más deficientes. Lo mismo sucede también con los adultos.
La deficiencia de vitamina D “es especialmente importante antes de la cirugía bariátrica ya que la pérdida de peso y la disminución de la absorción de calcio y vitamina D en algunos procedimientos pueden colocar a estos pacientes en mayor riesgo”, dijo la autora principal del estudio Marisa Censani, MD, pediatra-endocrinología del Columbia University Medical Center, en Nueva York.
La forma ideal para optimizar sus niveles de vitamina D es a través de una buena alimentación rica en grasas o aceites como el aguacate, nueces, almendras, semillas de girasol, aceite de oliva, salmón, atún, sardinas, huevo y champiñones, además y muy importante, la exposición adecuada a la luz solar.
Sin embargo, si se toma un suplemento de vitamina D o se broncea, es importante revisar sus niveles de vitamina D para asegurarse de que está dentro del rango óptimo de 50-70 ng/ml. Cualquier nivel por debajo de los 20 ng/ml es considerado como deficiencia grave y se aumenta el riesgo de padecer varios tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la artritis reumatoide. Mantener el nivel en el rango óptimo mencionado o incluso elevarlo puede proporcionar una mayor protección.

